viernes 30 de julio de 2010

Un poder fáctico da espaldarazo al PAN, ¿el PRI detrás de ello?

Hoy un acontecimiento poco usal fue visto en las pantallas de la televisión abierta: después de una breve intervención de Denise Maerker, la señal del canal 2 permaneció mostrando una imagen negra.



El mensaje, textualmente era:

Soy Dense Maerker y como todos los jueves estamos en Punto de Partida. Este jueves sin embargo estoy con ustedes tan sólo para informarles, con profundo dolor, que condiciones extraordinarias han impedido que el equipo de Punto de Partida integre y emita el programa de esta noche. Esta es una decisión de la empresa Televisa y de todos quienes aquí trabajamos.
No es mucho lo que en este momento le puedo adelantar sobre las circunstancias que nos llevan a cancelar el programa de hoy. Lo que le puedo decir es que el lunes pasado  periodistas y reporteros de éste y otros medios de comunicación fueron secuestrados. Emitir un programa en estas circunstancias resulta imposible y un riesgo no sólo para quienes permanecen retenidos sino también para todos aquellos que nos dedicamos al ejercicio periodístico.
Desde hace ya casi 5 años una vez a la semana he tenido el privilegio de conducir este programa, cada emisión ha sido un gran reto y el logro de un grupo de extraordinarios periodistas. Poco a poco a a lo largo de los últimos años empezaron las experiencias desagradables, falsos retenes, asaltos y amenazas, el sonido de las  armas cuando cortan cartucho, la advertencia de nuestros compañeros de distintas partes de la República que nos decían: tengan cuidado, aquí ya no se puede, no vengan.
Un periodista no es más importante que cualquier otro ciudadano, un zapatero, un empresario, un comerciante, sin embargo, cumple con una función: la de informar, que es vital para el buen funcionamiento de una democracia y para la construcción de una sociedad  participativa y crítica.
Muchos periodistas han sido secuestrados y asesinados en los últimos años. En Televisa, en Punto de Partida, no estamos dispuestos a salir esta noche a  fingir que no está pasando nada. Sí está pasando. Todos los periodistas de este medio y de todos los otros corren enormes peligros para cumplir con su tarea y la sociedad de sumirse en el silencio y la desinformación, por eso el secuestro de nuestros compañeros y colegas representa de manera más amplia el secuestro de todo el periodismo. El riesgo es que en el futuro muchos medios y programas se encueren en esta misma y delicada situación.
Corresponde a  los órganos del Estado mexicano garantizar la seguridad de los individuos y el ejercicio de las libertades y las profesiones. Desde donde estamos sólo nos queda exigir, demandar que esas garantías vuelvan a ser efectivas para todos.
A nombre mío, y de todos quienes trabajamos en Televisa, nuestra solidaridad con quienes hoy están secuestrados, en espera de verlos pronto, sepan que nuestro corazón está con ustedes.
Es indudable que México está siendo afectado por una ola de violencia sin precedentes, proveniente de un crimen organizado que ha sido combatido duramente en algunas partes y que acude a medidas intimidatorias. Dicho combate puede ser tildado de selectivo, ya que se presume que algunos cárteles han sido mayormente atacados que otros; innecesario; insensato o excesivo; sin embargo, es claro que la violencia se ha desatado como nunca antes.

No pretendo defender o atacar las políticas federales, pero creo que vale la pena analizar un poco qué podría estar pasando detrás de este acto de Televisa. 

Durante los últimos meses hemos visto como un flamante representante del grupo de Atlacomulco ha tenido presencia nacional a través del apoyo a diversas campañas gubernamentales o repetidas apariciones (o comerciales) en diversos medios, principalmente en Televisa. Es un secreto a voces que desde hace tiempo la maquinaria propagandística de uno de los poderes fácticos nacionales se ha puesto en marcha para fabricar un presidenciable de alto perfil. Enrique Peña Nieto ha sido señalado desde altas cumbres de poder como el indicado para que el PRI regrese al gobierno.

Evidentemente gran parte de las manifestaciones priístas han atacado a las diversas acciones del PAN, en particular, la caja de Pandora que abrió al confrontar al crimen organizado. El secuestro de cuatro periodistas el pasado lunes, sin duda alguna, es un hecho reprobable, pero parece que a veces la política no distingue de éticas y sólo ve oportunidades. La oportunidad de señalar fuertemente las consecuencias que el PAN ha traído a la nación y de reforzar la opinión pública de que este gobierno ha traído grandes calamidades que en las épocas priístas no se hubieran visto.

Insisto, no trato de defender o atacar al gobierno federal, sólo hago notar un evento que fácilmente puede ser considerado como la gran solidaridad que tiene Televisa con la situación o que no se callan ante la amenaza del narco. No me sorprendería escuchar después campañas del PRI que le recuerden a las personas que con ellos no estaría sucediendo eso.


Ante esto sólo me resta dejar una pregunta al aire: ¿Estamos observando la concientización de un poder fáctico y su deseo de actuar para resolver la situación o estamos ante una jugada más del ajedrez político con Televisa continuando con el encumbramiento de Enrique Peña Nieto?

Probablemente mi criterio se encuentre sesgado, incompleto, o desorientado; pero creo que deberíamos ver un poco más allá de las acciones que tenemos en frente y recordar el constante juego político en el que nos encontramos. 

martes 16 de febrero de 2010

Las Relaciones Internacionales, ¿una disciplina autónoma?

Las relaciones internacionales son una disciplina relativamente joven y, por ello, aún no se reconoce autónoma. Se sabe que las ramas que derivan de las ciencias sociales guardan variaciones muy estrechas; sin embargo, debe reconocerse que el objeto de estudio de las Relaciones Internacionales, por afín que parezca con el de las demás disciplinas, es distinto. Así, se advierte que las Relaciones Internacionales asumen un carácter multidisciplinario.


En este sentido, las Relaciones Internacionales se apoyan de distintas disciplinas. Roberto Mesa, en Teoría y Práctica de las Relaciones Internacionales, plantea la separación entre las Relaciones Internacionales y la Ciencia Política; no obstante, afirma que el nuevo orden internacional subordina lo nacional a lo internacional. De esta forma, la separación entre dichas disciplinas se entiende más como una autonomía condicionada, pues el recinto exterior también requiere del interior. Por otro lado, señala que las Relaciones Internaciones, a pesar de estar en continuo contacto con la Sociología, se distinguen de ésta, ya que, de acuerdo con Mesa, esta última estudia las interacciones humanas dentro de la sociedad, y las Relaciones Internacionales estudian las interacciones humanas entre los actores que participan en la política internacional.


Asimismo, Karen Mingst, en Fundamentos de las Relaciones Internacionales, evoca la historia como una herramienta fundamental para el estudio de las Relaciones Internacionales. Ésta se basa en el uso del método comparativo, pues proporciona puntos de comparación en el tiempo y permite seguir las líneas evolutivas de los eventos internacionales. Además, Marcele Merle, con base en lo expuesto en Sociología de las Relaciones Internacionales, establece que los sistemas jurídicos fragmentan la realidad internacional, ya que el Derecho únicamente reconoce a los Estados como actores exclusivos de las Relaciones Internacionales y excluye a los individuos en sí. De igual forma, Merle y Mingst hacen énfasis en la filosofía clásica moderna al mencionar a Aristóteles. Con base en la lectura, éste concluyó que los constantes conflictos internos se deben a los factores externos.


Así, a pesar de que las Relaciones Internaciones se apoyan de casi todas las disciplinas sociales, éstas se encuentran fuertemente enlazadas con la Ciencia Política y con la Sociología. De esta forma, se explica que la relación que existe entre las Relaciones Internacionales y la Ciencia Política radica en que ambas disciplinas estudian las relaciones de poder, y la relación que éstas guardan con la Sociología, está en el estudio de las interacciones humanas.


Por otra parte, existe un constante debate en cuestión de política interna y externa. Los especialistas argumentan que existe una estrecha relación entre ambas. En consecuencia, no es fácil delimitarlas, ya que éstas se encuentran ampliamente vinculadas y forman parte de la política general del Estado.


Lo anterior, explica que las Relaciones Internacionales están en constante interacción con las demás disciplinas científicas sociales, ya que es imposible aprehender la realidad humana desde una sola arista. Con esto, se entiende que las Relaciones Internacionales se apoyan de la Ciencia Política, la Sociología, la Historia, el Derecho y la Filosofía. Además, al estudiar las relaciones de poder, las Relaciones Internacionales se vinculan ampliamente con la Ciencia Política, y al estudiar las interacciones humanas, se relacionan con la Sociología.

Lidana


Bibliografía:
1. MERLE, Marcele, Sociología de las Relaciones Internacionales, (Madrid: Alianza, 1986).
2. MESA, Roberto, Teoría y Práctica de las Relaciones Internacionales (Madrid: Taurus, 1977).
3. MINGST, Karen, Fundamentos de las Relaciones Internacionales, (México: CIDE, 2006).

miércoles 20 de enero de 2010

Derecho y sociedad

[Hola, espero que estén bien. Hoy les dejo uno de los ensayos que les presenté a José Antonio Caballero y a Sergio López-Ayllón (¡les presumo! así que googleénlos) en 1° semestre de derecho en el CIDE. Es indispensable concientizar la importancia del derecho; es decir, advertir que éste es un elemento imprescindible y muy visible dentro de la sociedad mexicana. Aquí está plasmada sólo una ligera idea de lo que es el derecho y del papel que él juega hoy en día.]
La realidad rebasa al derecho y, por ello, éste está en constante transformación. En este sentido, es imposible precisar qué es el derecho y qué no es, pues éste se ajusta persistentemente a las condiciones políticas, económicas, sociales y culturales de cada tiempo y de cada lugar. El derecho es sólo un segmento del sistema: es un engranaje que permite el adecuado funcionamiento de la compleja maquinaria social. Esto demuestra que es imposible concebirlo sólo como un conjunto de normas que regulan la vida en sociedad. El derecho va mucho más allá; es creación y recreación.

El derecho es retroalimentación. Las normas que regulan la convivencia en sociedad surgen a través de un conjunto de elementos que interactúan con el exterior. De acuerdo con Lawrence M. Friedman, el sistema legal es resultado de una constante transformación. Los inputs, los outputs y el feedback permiten dicha evolución. Los inputs, son las fuerzas sociales que presionan y crean el derecho; los outputs, las decisiones que impactan en el comportamiento de la sociedad, y el feedback, la retroalimentación que condiciona la regeneración del sistema legal. El derecho, pues, está reinventándose continuamente.

Asimismo, la retroalimentación implica innovación. El derecho responde a la globalización económica a través de leyes que promueven la existencia de mercados competitivos; es decir, crea las condiciones en las que se desarrollará la economía dentro de la sociedad. El derecho juega un papel fundamental dentro del ámbito económico, pues define los derechos de propiedad y norma las relaciones entre el sector público y el privado. Además, se encarga de redefinir las funciones del Estado y crear nuevos patrones de legitimidad. La flexibilidad del derecho refleja vanguardia, pues éste es capaz de readaptarse a las nuevas condiciones prevalecientes de cada época en cada sociedad.

A la vez que el derecho es innovación; es tradición. México vela por la permanencia de los valores en la sociedad y resguarda las costumbres de sus pueblos indígenas. El derecho, a través de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, reconoce las garantías individuales y los derechos fundamentales de éstos. Un ejemplo de ello son los Acuerdos de San Andrés Larraínzar, los cuales establecen los compromisos del gobierno con los pueblos autóctonos que son, entre otros, ampliar su participación y representación política; garantizar el pleno acceso a la justicia; promover las manifestaciones culturales de los pueblos indígenas; impulsar la producción y el empleo, y asegurarles educación y capacitación. El derecho es tradición y valor.

El derecho también es coerción. Desde esta perspectiva, éste vigila y castiga la conducta de los hombres en la sociedad. Cada acto humano conlleva derechos y obligaciones, y es ahí donde actúa el derecho. A través de un conjunto de normas jurídicas, éste dicta las medidas de corrección de la conducta como consecuencia del incumplimiento de las normas. El derecho tiene el objetivo de preservar la armonía en la sociedad.

El derecho es retroalimentación, innovación, tradición y coerción; es decir, un agregado de factores que están en constante transformación y que, en conjunto, contribuyen a la realización de la sociedad. El derecho es retroalimentación, pues a partir de sí, regenera disposiciones que encausan a la sociedad. Es innovación, pues debe adaptarse a las nuevas disposiciones que trae consigo la globalización. Es tradición, ya que resguarda los valores de la sociedad y las costumbres y tradiciones de los pueblos indígenas. Es coerción porque tiene la facultad de aplicar sanciones en caso de violación a la ley. Éstos son, sin embargo, sólo algunos de los elementos que intervienen en el quehacer cotidiano del derecho.

Lo anterior explica que el derecho es más que un concepto; es un complejo dispositivo que, en interdependencia con los demás, permite el adecuado funcionamiento de la sociedad.
Lidana

sábado 9 de enero de 2010

Distrito Federal. ¿Capital con conciencia política?

El Distrito Federal es, a pesar de cualquier cosa, el centro financiero, económico y político del país. En esta demarcación se encuentran los mayores índices de educación y prosperidad. A diferencia de gran parte del territorio nacional, en el DF existe una conciencia política generalizada en el común de la población. Es de los pocos lugares en que podemos encontrar al barrendero, al vendedor de periódicos o al conductor del microbús discutiendo sobre asuntos de política local o nacional.Gran parte de los centros educativos de mayor renombre del país y Latinoamérica se encuentran concentrados en la capital, por lo que el mayor porcentaje de población intelectual y profesional habita aquí. 





A pesar de ello, los habitantes capitalinos resultan reticentes a una participación activa dentro de la política. Más preocupante aún, medidas irracionales por parte del gobierno, abusos e inequidades son comunes en el quehacer diario de la vida nacional, el ciudadano se encuentra al tanto de ello, pero carece de la voluntad de acción. ¿A qué se debe?


Contradicciones como una población mejor educada y un gobierno por parte de tribus con lideres mayoritariamente ignorantes hacen que uno reflexiones sobre lo preocupante de la situación política. Escaladas en los impuestos debido a una crisis económica a lado de gobiernos que despilfarran dinero en acciones populistas o en aumentarse los salarios. Las contradicciones son evidentes hacia cualquier punto al que dirijamos la mirada. ¿Qué está sucediendo?


Este año, en que celebramos el centenario y bicentenario de incipientes movimientos sociales que buscaban modificar su realidad vigente, es el ambiente propicio para preguntarnos por qué permitimos que la política siga el vuelo en picada que desde hace varios sexenios comenzó.


En posteriores posts trataré de desmenuzar un poco algunos de los problemas o situaciones que, considero, han dado raíz a esta apatía política. Por el momento, esta es mi breve opinión y un par de preguntas al aire: ¿qué hace que tú no seas partícipe de la vida política? ¿Por qué la sociedad esta consiente del estado de putrefacción de la política nacional y no hace nada al respecto?

miércoles 30 de diciembre de 2009

Internet. ¿Verdadera comunicación?

El 29 de octubre de 1969 se envío por primera vez un mensaje a través de algo denominado Internet. La historia nos ha llevado desde ese primer mensaje enviado por Charley Kline, un estudiante de la Universidad de California, en el que sólo pudieron transmitirse las letras L y O de LOGIN, hasta la actualidad, en la que las personas se encuentran más comunicadas que en cualquier otra época. Pero, ¿cómo nos ha cambiado esta tecnología?, ¿qué repercusiones tiene para la sociedad?, ¿verdaderamente nos ha intercomuncado? El final de un año más me pone a reflexionar un poco.


Este año nos ha mostrado como la comunicación e Internet puede incidir inclusive en las políticas públicas. #InternetNecesario nos mostró cómo la sociedad puede organizarse mediante la tecnología. Políticos y figuras públicas se han acercado a esta opción para formar parte de una revolución tecnológica. 
Poder leer a @Astro_Jose, un astronauta de origen mexicano, vía twitter, así como un sin fin de anécdotas más, han mostrado como las personas se encuentran más comunicadas que antes. Pero, ¿esto es realmente comunicación?


Contar con herramientas como messenger, twitter, facebook y otras más aparentemente nos ha acercado aún más con las personas. Como había dicho antes, ahora podemos hasta interactuar con alguien que se encuentra en el espacio. Mi pregunta sobre si esto realmente es comunicación deriva de preguntarme, ¿realmente nos comunicamos por estos medios?


Aparentes sentimientos encapsulados en cuestiones como XD, LOL, ROAF y demás "abreviaciones" aparecen diariamente en correos, conversaciones, posts o tweets. Inclusive en conversaciones por mensajería instantánea muestran un "jajaja" de nuestro interlocutor, quien probablemente ni siquiera este riendo de verdad. ¿Esto realmente es comunicarnos?


La posibilidad de ser personas totalmente diferentes a quienes somos en realidad, de mostrarnos ante el mundo como un avatar, como un nick o como un seudónimo abre la puerta a preguntarnos si realmente nos estamos comunicando con alguien. Si somos incapaces de saber realmente lo que piensa el otro, de qué siente o, siquiera, quién es, entonces, ¿esta tecnología nos a acercado más?


Claramente estas tecnologías han hecho que podamos enterarnos de lo que acontece en el mundo un par de minutos después del evento, que día a día podamos leer las opiniones de diversas personalidades y que nuestros trabajos  e "ideas" fluyan por la red. La Web 2.0 refería a un nuevo paso, a la comunicación entre las personas, a un medio bidireccional y no unidireccional. ¿Realmente lo ha logrado?


Esto sólo es una pequeña reflexión, el tema no esta desarrollado en su totalidad, hay huecos y demás. Sólo establezco una pequeña opinión, ¿tú qué opinas?